Esta ensalada nació de la improvisación y terminó siendo un éxito, porque los ingredientes con los cuales armaría una tabla de quesos se fueron a la ensaladera. Jamón serrano, aceitunas y parmesano estarían como parte del aperitivo del almuerzo que le organicé a mi mamá por su cumpleaños, pero luego hice un giro y terminaron en la ensalada, para satisfacción de los comensales. Quedó tan rica que quise compartirla con ustedes, por si buscan una idea para un fin de semana familiar o para una cena especial.

Una buena base de hojas verdes o mesclum acepta de todo y esta no es la excepción. Aca tenia lechuga verde y morada, que hacen un lindo contraste y el resto, puro umami que forma una explosion de sabores y lo pense asi porque el plato principal no tenía carne sino unos ravioles de ricotta y espinaca con salsa marinara, entonces la ensalada fue un muy buen complemento.

A la hora de armar un menú es bueno encontrar un equilibrio entre ingredientes y sabores que no se repitan. Siempre tratar de encontrar esa armonía.
Ensalada Espontánea
Ingredientes
PARA EL ADEREZO
- Mostaza Dijon
- Sal y pimienta
- Aceto balsámico
- Aceite de oliva extra virgen
- Miel de maple
PARA LA ENSALADA
- 1 lechuga
- 8 lascas súper finas de jamón serrano
- Lascas de parmesano
- Aceitunas
- Nueces picadas o partidas
Preparación
Para el aderezo
- Poner todos los ingredientes en un frasco y agitar bien para lograr una emulsión.
- Dura dos semanas en refrigeración
Para la ensalada
- Cortar la lechuga con las manos y colocarla en la ensaladera.
- Haz rosas de jamón serrano y acomódalas sobre la lechuga.
- Agregar lascas de parmesano, las aceitunas y las nueces.
- Llevar a la mesa con el aderezo en una salsera.