Estos pancitos rápidos son una delicia para el desayuno, ideales para cuando queremos algo especial en muy poco tiempo, ya que no necesita amasado y leudado.
Lo mejor es comerlos recién salidos del horno, acompañados con mantequilla y miel o mermelada. Algo sencillo y casero, ideal para los que amamos comer cosas ricas a primera hora del día, sobre todo los fines de semana.

Son originarios del sur de Estados Unidos y se han regado como pólvora por las mesas del mundo. Y aunque suelen confundirlos con los scones ingleses, tienen sus diferencias. Por ejemplo los biscuits se comen al desayuno, son más hojaldrados y siempre salados. Los scones suelen ser dulces, son más densos y se toman a la hora del té.

Si nos ponemos creativos podemos ponerle aromas y sabores tanto de hierbas como cebollín, romero o tomillo. Con quesos como cheddar o parmesano para enriquecerlos. Frutas como arándanos, frambuesas o toques cítricos como ralladura de limón o naranja. Cualquiera de estos “extras’ se deben agregar al final y con cuidado, sin sobre trabajar la masa.
Biscuits
Ingredientes
PARA LOS BISCUITS
- 2 tzs de harina
- 4 cdtas de polvos de hornear
- 1/2 cdta de sal
- 1/2 cdta de bicarbonato
- 120 g de mantequilla fría en cubos
- 1 tz de leche fría
PARA LA MANTEQUILLA DE LIMÓN
- Mantequilla suave
- Ralladura de limón
- Azúcar impalpable
Preparación
- Precalienta el horno a 200 C.
- Mezcla los secos, agrega la mantequilla y con los dedos mezcla hasta formar un arenado, pero dejando algunos trocitos.
- Agrega la leche y revuelve suavemente.
- Vierte la masa en la mesa enharinado y une, sin amasar. Dobla los bordes hacia adentro, repitiendo un par de veces más.
- Corta círculos aproximadamente de 6cm, llévalos a una bandeja de horno y hornea de 15 a 20 min.
- Sírvelos enseguida.